En un principio, JUAN ZIVICO habitó un ámbito
de silencios calcinados, de Ilagas minerales que daban a luz
fuego de fósforo y sangre de alaridos.
FÓSILES de mariposas esmaltaban los silencios. Y las arrugas
del lienzo blanco ofrecían un recuerdo de quemadas heridas.
No florecían volcanes, ni sueños en aquella patria destruida
O no nacida siquiera. Habitaban tan solo gavillas de delirios.
Vino luego el ahondar, el cavar en la tierra de su tierra.
Y encontró pedazos de su propio corazón en trozos de tiestos
musulmanes, muros de adobe, silencios de salmodias.
Y la tierra antigua olía sándalo podrido.
AHORA habita entre vasijas rotas de ungüentos derramados,
jarras que retuvieron amores ya vencidos, recipientes de loza
derruida, cunas ancianas donde durmieron las pócimas.
Y en una arcada de mármol arrugado, sobre las losas de barro
cocido, pasea su pie descalzo en su incesante búsqueda.
Francisco BENÍTEZ.
Escritor, poeta y dramaturgo

http: www.juanzivico.com
Copyright: Juan Zívico
Diseño técnico y dirección : Francisco J. Martínez Cívico (C) P.
E-mail: juanzivico@hotmail.com